Os presentamos a







En tiempos de la web 3.0 nos gusta recordar el internet de los años 90. Los fondos estrellados, el exceso de familias tipográficas, los brillos, las estrellas y los archivos midi. Con todos estos elementos Olia Lialina construye una colección de cómics protagonizada por dos monstruos a los que casi nunca les ocurre nada. Cada historieta está formada por 5 ó 6 dibujos por los que se avanza con una barra de desplazamiento. La primera viñeta presenta la aventura y la última proclama alegremente su final, como si en medio de ellas se hubiese articulado una historia completa.

El proyecto es instrascendente, y muy hermoso. Lialina inserta cada tira en una página web. Así, el capítulo en el que los protagonistas son invitados a Nueva York se incrustra en una página con información de una tarjeta visa, y el episodio en el que los mosntruos se enamoran se coloca en una página web de Antonio Banderas. El resultado de todo esto es un recorrido por la estética grotesca e inconfundible de las web de los primeros años.

Mi parte preferida es la página-índice.

1 comentario:

Gema dijo...

Pues a mí me ha encantado el árbol genealógico...
Muy divertida la página!